Sostenibilidad
En simbiosis con la Naturaleza. Nuestra defensa de la causa ecosocial es incansable y transversaliza todo lo que hacemos.
La sede del TEC es una demostración más de esta coherencia. Refleja nuestro amor por la Naturaleza, conscientes de que debemos cuidarla y respetarla, porque sin ella no existiríamos.
El TEC nace en plena simbiosis con el Parc Natural de Collserola que, con sus más de 8.000 hectáreas, se erige como uno de los parques metropolitanos más grandes del mundo. Creado desde la humildad, la gratitud y el respeto por la biodiversidad de este gran pulmón de Barcelona, el TEC y cada uno de sus elementos se ha desarrollado cuidando los principios biofílicos hasta el más mínimo detalle. Hemos hecho todo lo posible para positivizar la huella antrópica.

8.000 ha
de Parc Natural de Collserola alrededor de las pistas
64
pozos de geotermia para una energía renovable
1.530 m³
de depósito de agua pluvial bajo una de las pistas
0
gases de efecto invernadero en nuestras instalaciones

La Biofilia y el ser humano
Los seres humanos compartimos una relación innata con la Naturaleza. Tenemos una conexión emocional genuina con sus múltiples formas de vida. Nuestro deseo de estar en comunión con la Naturaleza se remonta a los orígenes de nuestra presencia en la Tierra, y nos aporta un bienestar psíquico y físico incalculable.
De esta concepción nace lo que siempre ha sido un pilar del proyecto: restablecer la simbiosis entre el TEAM TEC y la Naturaleza. Vivir y entrenar inmersos en el ecosistema de un parque natural confiere al TEC una personalidad única y aporta unos beneficios excepcionales en términos de salud y bienestar, gracias a la calidad del aire, la visión envolvente del verde de los árboles o el alegre cantar de los pájaros.
Renaturalización y paisajismo
El TEC parte de una delicada integración dentro del hábitat de Collserola. Queríamos establecer una relación que no fuera antropocéntrica ni colonialista. Nos hemos entregado a observar su biodiversidad con una mirada respetuosa, a consultar su catálogo de especies autóctonas de bajo consumo hídrico para replantarlas, a descubrir cuáles seducen más a polinizadores y lepidópteros, a renaturalizar los márgenes del torrente para repoblarlo de especies silvestres y a contemplar la fauna nativa preservando su forma de vida.
Diseño energético y medioambiental
A partir de la arquitectura biofílica firmada por el estudio Pich Architects, hemos obtenido la certificación LEED Platinum, máximo nivel de la certificación más rigurosa del mundo en diseño energético y medioambiental, concedida por el United States Green Building Council.
El uso de energías renovables, gracias en gran parte a la construcción de 64 pozos de geotermia, y el diseño ultraeficiente de las construcciones maximizan nuestra autosuficiencia y garantizan la neutralidad en carbono. No utilizamos ningún gas de efecto invernadero: optamos por soluciones alternativas como una demostración más del activismo rotundo por la justicia climática.
Bajo una de las pistas hemos creado un depósito de agua pluvial de 1.530 m³ (1.530.000 litros) que reutilizamos en el riego y las aguas grises. Al tratarse de la mayor superficie de almacenamiento de recursos hídricos de Collserola, lo ponemos a disposición del Parc Natural en caso de emergencia.



Restauración y readaptación
Dos de las máximas del proyecto de reforma, tanto de la masia catalogada como del edificio principal, han sido el residuo cero, conseguido a partir de la circularidad y la reutilización, y una gestión consciente de los materiales basada en el concepto cradle to cradle. En lugar de construir una sede nueva, hemos renovado las dos estructuras preexistentes para evitar generar huella de carbono.
La masia alberga un restaurante que sigue los principios Slow Food y Km 0. Todos los alimentos proceden de productores locales comprometidos con sus ecosistemas y de nuestro propio huerto de agricultura regenerativa, cultivado en régimen de permacultura.



